Marramiau

...Estaba el señor Don Gato sentadito en su balcón y decidió asomarse al mundo de los hombres. Debajo, entre el gentío, pudo ver: jueces vendiendo sentencias al por mayor, curas mercadeando indulgencias plenarias, polizontes extorsionando a rameras, políticos ejerciendo su profesión... y un fotógrafo que trabaja para ayudarles a todos ellos a mantener el engaño.
"Es extraño el mundo de los hombres -pensó-. Pretenden ser tigres, pero viven como ratones..."

1 comentarios:
No te martirices, tal vez no seas capaz de más, que no es poco.
Un cariñoso saludo de una antigua amiga.
Isabel.
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