
Esta noche, los principales líderes y líderas de este pintoresco país nos montarán el cansino numerito de la "tradicional pegada de carteles", una escena vetusta y acartonada de la que no nos libramos ni a tiros. Sin embargo hay candidatos que, a falta de dineros, se lo montan como pueden para pasear el logo de su empresa política en el más revolucionario
soporte digital: el sufrido euro que de mano en mano va y ninguna se lo queda. Hay que reconocerle pelotas al candidato socialista por Altea, que no ha tenido reparos en cruzarle la cara al Borbón con una bandera roja; y, teniendo en cuenta que la moneda ha llegado hasta la Bella Easo, podemos afirmar que el método resulta, cuanto menos, viajero. Vaya tropa.
P.D.: Dice mi chica que este blog me trae enfermo, y razón tiene: ni en vacaciones os dejo descansar. Los buenos vicios tienen estas cosas...